El principio de funcionamiento de un motor hidráulico se basa en la ley de Pascal. El aceite hidráulico de alta-presión hace girar un rotor interno o paletas, convirtiendo la energía hidráulica en energía mecánica. Su par de salida es directamente proporcional a la presión del sistema hidráulico, mientras que la velocidad está controlada por el caudal. Por lo tanto, se puede lograr una regulación continua de la velocidad ajustando el desplazamiento de la bomba hidráulica o la apertura de la válvula. Según las diferencias estructurales, los motores hidráulicos se pueden dividir en tres categorías principales: tipo de engranaje, tipo de paleta y tipo de pistón:
Tipo de engranaje: estructura simple, bajo costo, adecuado para aplicaciones de baja-velocidad y bajo-par, como los sistemas de transmisión de maquinaria agrícola;
Tipo de paleta: Tamaño pequeño, respuesta rápida, comúnmente utilizada en sistemas de alimentación de máquinas herramienta o equipos automatizados livianos;
Tipo de pistón: alta presión, alto par, el componente central del mecanismo de giro en maquinaria de construcción (como excavadoras y grúas).

